SE P20 Parlour VM : Preciosa, de calidad, pero no para mí.
Estética
La guitarra es una joya. Aunque no tocaras la guitarra, te gustaría tenerla en tu casa, porque es un objeto hermoso en sí mismo.
Igual el color de la tapa es de un tono pelín rojizo que no llegó a entusiasmarme tanto como el de los aros y el cuerpo, pero el conjunto es perfecto.
La pala es la misma que la de las eléctricas de PRS, por lo que rompe con la posible estética vintage parlor, si es lo que vas buscando.
Pero si precisamente quieres algo que no sea la típica parlor, esta es tu guitarra.
Acabados
Perfectos. Sólo pude notar un par de detalles de acabado que solo se ven con lupa cuando estás revisando la guitarra al milímetro.
Está revisada en Europa antes del envío.
Trastes perfectos, cero trasteo y bien acabados.
El diapasón es de ébano, pero lo noté muy mate, esperaba un tacto un poco más suave.
Características
El mástil tiene el mango satinado y su perfil es tipo C profunda, sin hombros, con lo que los acordes abiertos se tocan con mucho gusto, te llena la mano, pero es un pelín grueso para mí en el centro, casi V, con lo que lo notaba en las cejillas en los primeros trastes.
Por tanto, un poco más grueso de lo que me habría gustado, pero quede claro que es porque a mis manos les viene mejor los mástiles más finos (como los de las eléctricas PRS, por cierto).
Por otra parte, tiene un ancho mayor que el de las eléctricas, pero sin que sea una anchura propia del fingerstyle puro.
El mástil se une al cuerpo de la guitarra en el traste 14. De nuevo, esto no es "puro parlor", pero te da margen para la interpretación si quieres usarla para distintos estilos o puntear con ella.
Tiene dos herrajes para correa ya instalados y son de tamaño y aspecto alta gama.
Los clavijeros son suficientemente precisos y de tacto normal.
¡La funda que viene con la guitarra es buenísima! Calidad profesional.
Sonido
Aquí es donde la guitarra o te gusta o no. No tiene el sonido "cajita" de una parlor, no te recuerda el blues de principios de siglo, pero no suena como una auditorio, una concierto o evidentemente, una dreadnought.
Han hecho un esfuerzo por crearle una voz propia a la guitarra y desde luego lo han conseguido.
...pero de nuevo, se queda en un terreno a media distancia.
Para mí no tiene la gracia (y los defectos intrínsecos) de una parlor pura, pero no puede competir con una guitarra de mayor tamaño con tapa sólida.
Cuando llevas tiempo tocándola, casi te olvidas de su tamaño, excepto en los graves, que me sonaban comprimidos.
Por tanto, para casa o para componer es una guitarra magnífica, poque no te condiciona tanto el rango tonal como otras parlor. No te sale todo bluesero, puedes tocar otros estilos.
Opinión personal
Buscaba una parlor para usarla en cuallquier lugar, incluso viajando, y por conocer el sonido parlor, así que adquirí tres guitarras.
Finalmente devolví esta PRS y otra guitarra y me quedé con la que menos esperaba (pero eso es otra historia).
La estética PRS tiene dos caras: son guitarras preciosas en sí mismas, pero su "ego" es muy evidente, saltan a la vista enseguida.
Tienen, además, muy buena fama, con lo que a aficionados como yo nos resulta un poco incómodo, porque te hacen sentir como si compraras un Maseratti para ir a la compra. No tocas la guitarra, tocas una PRS.
Por otra parte, me generaba inquietud llevármela de viaje o prestarla a algún amigo, porque es un objeto de lujo que no quieres dañar.
Por último, la guitarra que sí me quedé tenía un sonido más limitado, pero más inspirador para mí.
Así pues, totalmente recomendable:
- si no necesitas mástiles más finos (o más anchos),
- si no vas a estar obsesionado con que le pase algo y la vayas a tener guardada todo el tiempo,
- si no quieres una parlor vintage, sino una reinterpretación del género algo así como "la parlor del s.XXI".

Technical Data
- Manufactured by PRS
- Released in 2020
- Average price : $487
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